A pesar de que lo intentó de manera insistente y cansina…
Los bocatas se comieron todos (que ricos estaban), el gimnasio se llenó de niños, padres, abuelos, risas, carreras, globos, etc.
Unos intrépidos motoristas desafiaban el frío en el patio y formaban un club motero «demoledor».
Y al final el payaso «Splash» nos contó un cuento ruso titulado «El adivino» que mantuvo entretenido al respetable (o por lo menos lo intentó…)

Un pequeño «sarao» que permite que los padres y los niños se relacionen, se conozcan, se compartan experiencias, en fin, que se FOMENTE LA CONVIVENCIA en NUESTRO COLEGIO.
Desde el AMPA QUEREMOS AGRADECER LA COLABORACIÓN DEL COLEGIO Y DE TODOS LOS VOLUNTARIOS (los de la mañana y los de la tarde), gracias a su esfuerzo se pudo realizar la actividad. ¡MUCHAS GRACIAS!

A pensar en la próxima actividad… Se admiten ideas!!!