Los alumnos
aprenden a manejar el ábaco como si fuera un juego de fichas y poco a poco
favorecen y estimulan el desarrollo del hemisferio derecho del cerebro (capacidad
de concentración, visualización, memoria fotográfica, etc).

El
planteamiento es trabajar dos sesiones semanales de una hora cada una
utilizando como elementos fundamentales el ábaco y los juegos, para que su
aprendizaje sea lúdico y muy entretenido.
Los grupos y horarios se mantienen como el curso anterior.